Como una
canción, como un poema;
como la luz de la luna que resplandece
y enamora cuando quiere… así son los recuerdos.
Llegan, te atacan y te elevan,
regresando al pasado con armonías
que enaltecen el ego y el alma.
Benditos sean los músicos y autores,
que con sus canciones tejen las historias
de amor de unos cuantos… y de unos pocos.
Haciéndoles vibrar alto, al volver
y reencontrarse con lo vivido… y a la vez, enterrado.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
HOLA,