Villao, M. (2025). Atardecer - Salinas - Santa Elena
Esta vez el silencio hizo ruido,
un ruido estruendoso que dejó
tu partida. Saliste corriendo,
cual niño asustado, aunque creo premeditado…
El deseo fue el impulso que nos envolvió...,
y nos abrazó...
Me pregunto, ¿Qué pasó?
El encanto se esfumo.
El líquido vital que recorre el cuerpo afloró y te asustó.
Vuelas por el viento, pero corres en la tierra;
el ciclo terminó, un amor pasajero se consumió.
Despegaste sin retorno en la nave del olvido;
el hilo rojo que nos unió se hizo sangre y nos ahogó.
¡Oh, cruel amor!
De lágrimas rojas se tiñó.
Mi rasposo amor,
vuela alto… y sin perdón.
