Creo que tu no tuviste la culpa de nada fuiste un número y te vas marcado por muchas
etiquetas: el año de la pandemia, el peor año de la historia, el año que se llevó
a los artistas, el año de la rata, en fin... de ti se va hablar por varias
generaciones y así mismo serás las historias de uniones, rupturas, de finales
felices, tristes y esperanzadores. Dejaste puestos vacíos en la navidad de muchas familias, la
pandemia que llego contigo arraso con la vida y la libertad de muchos a quienes
se recordara con una sonrisa directa al cielo.
En mala hora te toco ser el 2020,
como todo en la vida tiene un límite creo que este año fue el límite de la
perversidad del egoísmo, de la mentira, de la deshumanización, de la falta de
empatía, del poco cuidado a nuestro hogar la Tierra, de toda esa miseria de la
cual te encontrabas invadido y que salió a flote sacando lo peor de los seres
humanos.
No tienes la culpa 2020, la culpa es de nosotros los humanos. Gracias por enseñarnos a valorar un plato sencillo de comida, gracias por enseñarnos que las personas como los momentos son efímeros, gracias por la dicha de mantener un trabajo, gracias por enseñarnos a no ser inútiles y experimentar cosas nuevas en la cocina, gracias por mostrarnos a los verdaderos héroes no aquellos de ficción sino aquellos que por vocación entregan varias horas de su vida en una sala de hospital para mantener la vida y con ello la llama de la esperanza a mejores días. Pero sobre todo gracias por demostrar que la vida es ahora y que un abrazo de los seres que amamos es lo más caro, simple y valioso que jamás se podrá comprar.
